
En la jornada de ayer la plaza financiera argentina mostró señales mixtas. Mientras los bonos soberanos mantuvieron su recuperación y empujaron al riesgo país a su nivel más bajo en más de ocho años, las acciones operaron con bajas en un contexto marcado por la cautela internacional y la expectativa por la decisión que tomará MSCI sobre la clasificación del mercado argentino.
Los inversores siguieron de cerca las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo de paz en Medio Oriente, un factor que condicionó el comportamiento de Wall Street y tuvo impacto en los activos emergentes.
Los bonos continúan mejorando, el riesgo país cerca de los 400 puntos
Los títulos soberanos en dólares, tanto Bonares como Globales, avanzaron en promedio un 0,3%. Como consecuencia, el riesgo país elaborado por JP Morgan descendió hasta los 421 puntos básicos, luego de tocar un mínimo intradiario de 419 unidades, el valor más bajo desde el 27 de abril de 2018.
El movimiento se produjo después de que el Gobierno autorizó la toma de préstamos internacionales con garantía de organismos multilaterales por hasta U$S 5.000 millones.
La medida permitirá extender la jurisdicción a tribunales de Nueva York, para eventuales controversias legales, sin renunciar a la inmunidad de ejecución sobre activos estratégicos del Estado.
El índice S&P Merval retrocedió 0,4% y cerró en 3.277.511 puntos. La presión vendedora también se reflejó en Wall Street, donde la mayoría de los ADR argentinos registró pérdidas.
Banco Supervielle encabezó las bajas con un desplome de 9,3%, mientras que YPF perdió 1,9% y volvió a cotizar por debajo de los U$S 50 por acción por primera vez desde fines de mayo.
Los analistas atribuyeron la debilidad del mercado accionario no sólo a la falta de impulso externo, sino también a la expectativa por la revisión de MSCI sobre el estatus de Argentina dentro de sus índices globales.